Esta entrada a mi blog es meramente lúdica. Por favor no me la tengáis en cuenta.
Por otra parte están las series de dibujos animados.
Soy un humilde fan de la ciencia ficción y de Starwars en particular.
Por cierto que viene a cuento aquí un apunte de mi amigo Luis G. Chapinal acerca de este título tan mal traducido. Sirva además esta llamada de atención a la cantidad de cosas que damos por buenas aunque un duendecillo nos esté tirando de las orejas.
¿Cuántas veces han tenido que abrirnos los ojos a detalles que rondaban a nuestro alrededor, que nos parecían correctas? Y lo curioso es que, una vez abiertos los ojos, todo parece encajar como si en realidad supiéramos desde siempre que algo fallaba todo el rato.
Pues bien. Esto es lo que pasa con Starwars. Siempre lo hemos traducido por “La guerra de las galaxias”.
Pero el título bien traducido sería en realidad “Las guerras de la Estrella” (en alusión a la Estrella de la muerte) o quizás: “Las guerras estelares”.
Si lo pensáis un poco, este nuevo título es mucho más sugerente.
Dicho esto quisiera deciros a todos que el universo Starwars es mucho más extenso que las seis películas principales (con vuestro permiso me olvido de las de los Ewoks) de Lucas “Skywalker”.
Si os habéis quedado con ganas de más después de verlas, que sepáis que existe todo un mundo paralelo que explica historias divergentes del maravilloso universo de Starwars.
Están por un lado las novelas.
Yo, francamente solo leí la de Episodio IV, la primera de la saga y mi preferida.
No me chiflan pero me lo he pasado muy bien con la serie 3D de Las guerras clon (no es que sea tridimensional sino que los dibujos están hechos con ordenador y sensación 3D).
Pero si queréis realmente profundizar en los vericuetos paralelos a la historia principal, os aconsejo vivamente la lectura (y deleite) de los comics. Aviso: estamos hablando de cientos de ellos, de su difícil obtención e incluso de la complicada clasificación de los mismos.
Resumiendo: todo tiene solución en la red.
Para poneros los dientes largos, os diré que gracias a estos comics, me enteré del camino que recorre la estatua de Han Solo criogenizada en carbonita desde su entrega al mercenario Boba Fett (el hijo clónico de Jango Fett) hasta su exposición en la fortaleza de Jabba el Hutt.
Fett se lleva a Solo (aqui debajo en versión manga).
Sí. Esto ocurría en el episodio en el que Vader le decía a Luke que era su padre.
Y esto, que no os desvelaré más de la cuenta, es parte de lo que leí en “Sombras del imperio”
Aquí veis la estatua de Han solo en carbonita dentro de la nave de Boba Fett en dirección a la morada de Jabba el Hutt.
Esto para que os sirva de aliciente para rebuscar en la red el enorme caudal de historias paralelas a la principal contada en las películas.
Y ya puestos, aquí tenéis unos de mis personajes preferidos de todo ese universo paralelo:
Asajj Ventress. Una Jedi Oscura que no llega a ser Sith pero que anda ahí ahí. Ella es una servidora del Conde Dooku y es poderosísima. Solo sus duelos con Anakin Skywalker y con Obi-Wan Kenobi le demuestran que no es invencible.
Al amenazar la vida de su amada Padme, Ventress es la que le da el último (o el primer) empujoncito a Anakin para caer en el lado oscuro de la fuerza.
Al amenazar la vida de su amada Padme, Ventress es la que le da el último (o el primer) empujoncito a Anakin para caer en el lado oscuro de la fuerza.
El otro personaje por el que siento mucho interés es El maestro Jedi Quinlan Vos.
Él también vive en el filo fronterizo de los dos reversos de la fuerza. Esto es lo que lo convierte en un personaje complejo y atormentado, muy de mi gusto por supuesto.
Vos tiene el poder psicométrico de “leer las memorias” de los objetos. Al tocarlos, percibe su historia pasada.
Como curiosidad, decir que Quinlan Vos aparece en Episodio I.
La padawan de Quinlan Vos es Aayla Secura. Aquí los veis juntos.
Aayla Secura también vive en el filo peligroso que puede bascular hacia un lado u otro de la fuerza.
Aayla Secura también aparece en las películas (y la trama principal) de Starwars. De hecho, es muy famosa su muerte “en directo” en la batalla de Felucia. Allí, los soldados clones obedecieron la orden 66 del oscuro senador Palpatine, una orden por la que los clones que acompañaban a Aayla la ejecutaron sin darle tiempo a reaccionar.
Orden 66 (episodio II > 1h 17')
Cumplimiento de la orden 66 y muerte de Aayla Secura
Amy Allen es la actriz que encarna a Aayla Secura en la película.