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viernes, 11 de noviembre de 2011

Fringe vs Dr Who (2ª parte)

Hablando de Fringerías vs Doctoradas Who, otra coincidencia imprescindible de comentar es la que me acaba de soplar al oído mi hijo Aloys.
 
En los universos alternativos de Fringe y los de doctor who existe un denominador común que los diferencia del universo supuestamente nuestro. Y lo curioso es que se trata de lo mismo en ambas series. Pienso que es por lo pintoresco (y bonito) del objeto en cuestión.

Además, está claro que los guionistas deben encontrar algo que salte a primera vista en pantalla, es decir algo grande, y que sea suficientemente significativo para diferenciarse del universo que conocemos. Aún así, debe ser algo que conocemos pero sin que pueda encajar en nuestro universo. Lo más lógico entonces es encontrar un objeto que hemos inventado, que fue muy corriente durante un tiempo, pero que se acabó descartando hace tiempo.

El dirigible.


El amarradero de dirigibles del universo alternativo en Fringe.
 

La pista evidente para cualquier observador de lo que espera en el universo paralelo buscado por Olivia. En el dibujo pone ZEPOLIN, quizás por haberlo escrito un niño de este universo pero quizás tambien por haberlo hecho un alternaniño.
Sutilmente, en el otro universo las cosas no se llaman exactamente igual. Por ejemplo, Manhattan" en el otro lado se escribe "Manhatan". Aquí ya hablé del universo alternativo de Fringe. Podéis incluso ver el vídeo en el que Eric Stoltz rodó Regreso al futuro en lugar de Michael J. Fox.

  Y aqui vemos el universo alternativo de Doctor Who: más Zepelines...
... en el episodio 2x05 de Doctor Who - El Alzamiento de los Cybermen (emitido el 20060513)
Por cierto que buscando cosas sobre esto he descubierto esta página sobre fringe que seguro os va a encantar. 
 
Recordad que también yo había hablado del universo paralelo de Fringe anteriormente.

domingo, 21 de marzo de 2010

Que bello es vivir

Una pequeña reflexión: Constatado el hecho de que hoy en día están muy de moda las películas sobre realidades alternativas, universos paralelos o multiversos ¿qué os parece el ejemplo precoz de ‘qué bello es vivir’?. La peli fue rodada en 1946 por Frank Capra con la estupenda actuación estelar de James Steward y Donna Reed y la destacable interpretación del ángel caído Henry Travers. Escena en que desaparece 'magicamente' la herida del labio de James Stewart. Aqui, junto a su 'ángel' Henry Travers.

Pero a quién queremos rendir homenaje con estas líneas es a Philip Van Doren Stern y a Frances Goodrich, los guionistas de la película.
Philip Van Doren Stern, nació con el siglo 20. Bueno, unos meses antes, el 10 de septiembre de 1900. O séa, 3 meses antes del nuevo siglo (que empezaba en 1901). Pero a lo que vamos: además de guionista de ‘qué bello es vivir’, era escritor e historiador de la guerra civil americana. De hecho, el guión de esta película se inspiró en su cuento corto ‘El mayor don’ (The greatest gift - 1943). Como Stern no encontraba editor, se le ocurrió mandarle unas 200 copias a todos sus conocidos en forma de tarjetas navideñas (en navidad de 1943). Una de estas tarjetas cayó en las manos del productor de la RKO David Hempstead. Éste se la enseñó a Cary Grant que se mostró enseguida dispuesto a protagonizar el cuento. La RKO le pagó entonces a Stern 10.000 dólares de vellón por los derechos de autor. ¡Un buen (des)cuento de navidad!


En cuanto a Frances Goodrich, actriz y guionista, mujer y colaboradora de Albert Hackett (ambos en la foto adjunta), sin duda tuvo un papel importante en la adaptación final del cuento de Stern al guión definitivo de la película.

Lo que es muy curioso es que ambos guionistas, Frances y Stern, murieron exactamente el mismo día, el 29 de enero de 1984, ella con 93 años y el con 83.



Me da la sensación de que se le da demasiada importancia a la parte técnica de los efectos especiales en el cine actual. Por eso es por lo que me gustaría resaltar el impactante efecto especial aplicado a la mandíbula de James Stewart;
Cuando James Stewart toca fondo y no ve salida alguna a la terrible situación financiera en la que se encuentra, un ciudadano que le culpa de la perdida de sus ahorros, le da un puñetazo en la cara. A partir de entonces, a James se le ve claramente una herida en la comisura de la boca. Cuando Stewart formula su deseo de no haber nacido a su ángel de la guarda - en un prodigioso cambio de plano sin solución de continuidad - desaparece la herida de la boca (así como su sordera de niñez). A mi me parece que esto es un detalle sencillísimo pero genial para hacernos ver que, como no ha nacido, nadie le dió ningun puñetazo (ni cayó al lago helado para salvar a su hermano). Y lo maravilloso, a la vez que impactante y eficaz, es que se trata de un efecto especial baratísimo y muy, pero que muy, agradecido.