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miércoles, 27 de agosto de 2008

Caso temporal 2 y 0

Y ahora, otro ejemplo: ts = 2 t1 = t2

Nos puede tentar el creer que si ts es menor que t1, y se viaja al futuro, al ser mayor que t1, viajaremos al pasado. Nada menos cierto. Veámoslo.
t2 quiere decir que el observador referencial (t1) ve que cada segundo suyo pasan dos del cronante.
El cronante (t2 en este caso) verá que cada segundo suyo son medio del exterior (t1).
Conclusión; el tiempo se arrastra para este cronante de manera que envejece más rápidamente de lo que viaja al futuro. El gemelo lo vería envejecer dos veces más rápidamente. Cuando hubiera pasado un año dentro de la cabina temporal, tan solo medio lo habría hecho en el exterior referencial.
Si aún no esta claro, tengamos presente que la velocidad temporal del viajero es de dos segundos por segundos referenciales (2 s/s1). Tienen que pasar dos segundos dentro de la cabina para que tan solo pase uno fuera.
Inútil es decir que ese viaje de pesadilla no tiene interés práctico de cara al viaje al futuro. ¿De que le sirve a nadie poder viajar dos mil años al futuro si al bajar de la nave, uno esta convertido en polvo de cuatro mil años de antigüedad? A pesar de ello y tras algunos incidentes en los preliminares de la era cronónica, se encontraron aplicaciones de cierto interés.
Los artistas gustaron de ofrecer sus obras desvaídas por la pátina del tiempo. Algún pintor llego a vender alguna copia de la gioconda de Da Vinci tan antigua como la propia pero... pintada por el.
Los anticuarios se enardecieron con la venta de "art moderne préhistorique".
Pero, más pragmáticamente, los científicos utilizaron este tipo de "desviaje" para observar procesos larguísimos de percibir de otra manera. Por ejemplo la lentísima desintegración del carbono catorce cuyo proceso alcanza millones de años pudo observarse, que no extrapolarse como hasta entonces, en unas pocas horas. Añadiremos a este inciso que se llevó a cabo con sumo cuidado pues la desintegración de un miligramos de materia no es peligrosa si se desarrolla a su velocidad temporal natural (referencial, t1). Pero si lo hace un millón de veces más rápido, obtenemos una bomba nuclear un millón de veces más potente de lo normal.
Bueno, no queremos dar ideas. Tan solo resaltar que este no es el tiempo que un cronante utilizará para viajar al futuro o al pasado.

Otro ejemplo:
ts = 0 t1 = t0.

Este ejemplo es quizás el más extraño de todos. Y siempre porque al hombre le cuesta entender el infinito. T0 es en efecto el "tiempo parado, congelado". Por muchos segundos, horas o minutos que pasen en el universo referencial, no pasa ninguno para el cronante a esta velocidad temporal. No pasa el tiempo para el cronante pero si, y vertiginosamente en el exterior. Viaja en efecto a 0 s/s1. Sean los que sean los segundos que pasan en el universo, incluso infinitos, nuestro viajero sigue inmutable frente a ellos. Esto quiere decir que si dejara de viajar, aparecería en el infinito futuro de nuestro universo. De hecho, el tiempo exterior de la máquina temporal es infinito. Para el cronante, su gemelo situado en el exterior envejecería instantáneamente y las manecillas de su reloj girarían infinitamente rápido.
Este extraño fenómeno parece ser una imposibilidad o singularidad del viaje a través del tiempo. Y sin embargo no solo no es así sino que lo reafirma.
t0 es a pesar de toda duda, la zona fronteriza del tiempo y el anti tiempo. Para viajar del uno al otro, el viajante pasa el "muro del infinito inverso" que compensa o transita el infinito positivo (futuro) y el negativo (pasado). Démonos cuenta de que a cero s/s1, el observador va infinitamente rápido hacia el futuro (ya que su tiempo esta parado con respecto al del universo referencial que sigue corriendo hacia el futuro a 1/s/s1). ¡Pero!, y esto es lo interesante, viajará igualmente rápido hacia el pasado.
Un inciso:
-Si ts = tiempo del viajero con respecto al universo referencial, entonces 1/ts = tiempo de este universo con respecto al viajero.
Así pues, si ts = t0, entonces 1/ts = 1/0 = +oo = -oo

El tiempo cero es por esto, y los viajes temporales lo han demostrado, la singularidad temporal que une dos universos. El propio y su antagonista.
Esto quizás se intuya mejor si decimos que a 0/s1 se viaja a velocidad infinita hacia el futuro y hacia el pasado, permaneciendo en el tiempo durante una fracción infinitesimal.
Por lo demás, nos unimos a la tesis de que, en el big-bang, explosión originaria del universo, el tiempo y el anti tiempo entrelazados, mezclados, hacían que el enorme agujero negro que contenía toda la materia y/o energía se mantuviera en un equilibrio precario de futuro y pasado enredados pero que pugnaban en manifestarse. Esto ocurrió en lo que llamamos el principio de los tiempos, cuando la susodicha explosión liberó dichos tiempo y anti tiempo según la simplificadora ecuación;


Tiempo + Anti tiempo = Tiempo cero.

martes, 26 de agosto de 2008

Explicación de las premisas de T. ES. T.

Proponemos las premisas:

1 - Todo tiempo medido en las mismas circunstancias físicas por varios observadores es comparable.
2 - Esas circunstancias físicas son entre otras campos gravitatorios, velocidades relativas y campos crónicos (temporales) artificiales o naturales.

Se define:

t1 = Tiempo referencial no absoluto. Es aquel en el espacio libre (masa nula, ingravidez) para el observador al que no afecta ninguna fuerza externa, ni tampoco ningún campo crónico (o cronónico).

NOTA. El tiempo referencial es aproximadamente el tiempo terrestre salvando una pequeña corrección gravitatoria.

Generalizando:

S1 = s1 = espacio referencial no absoluto. Aquel localizado en las mismas circunstancias que t1.

De la formula I-b, vamos a explicar el significado de ts.
ts = tiempo subjetivo. Es aquel según el cual un observador en t1 (es decir, situado en el tiempo referencial) localizaría a otro en ts. Es decir; un viajero temporal vería su tiempo afectado según ts y este efecto sería medible desde t1.

Para entendernos, diremos que un observador referencial vería a otro de manera que cada segundo que pasa para el, pasaría lo mismo para el otro. Decimos que su "velocidad temporal" es de un segundo (suyo) por segundo (del otro), es decir 1s/s1. hora, si ese observador referencial observa a uno que no lo es, verá que cada segundo que pasa para él, es mayor o menor para el otro según sea su velocidad temporal. Diremos que el tiempo del viajero es ts y su velocidad temporal ts / t1 (en s/s1).
Podemos entonces establecer que:

ts =tiempo del viajante temporal.

t1 = tiempo inercial. Aquel conferido a cualquier viajero potencial que sin embargo permanece en las condiciones físicas antes descritas para t1.

Veamos un ejemplo concreto: ts = ½ t1 = t½.

Supongamos un viajero cuya velocidad temporal es de ½ s/s1.
Esto quiere decir que cada segundo de un observador referencial, es medio para el viajero. Dicho de otro modo, el observador referencial vería las manecillas del reloj del cronante (viajero temporal) marcar medio segundo por cada uno de los suyos.
Ahora bien; caigamos en la cuenta de que para el cronante, la situación es muy distinta. Para él, un segundo es siempre un segundo. A él no le parece que sus segundos sean medios. Es más, si pudiera ver las manecillas del observador referencial (que no viaja), vería que cada segundo suyo corresponde a dos de aquél. Claro esta que es la misma realidad expresada de distinta manera. ¡De manera relativa!
¿Como ve el cronante el universo exterior? Diremos simplemente que lo ve transcurrir dos veces más rápido en el tiempo. Es decir que viaja al futuro más rápido de lo que lo hacemos en este tiempo referencial terrestre en el que nos ha tocado vivir. Por esto, moriría dos veces después de lo que le correspondería si no viajara temporalmente. El, sin embargo no notará este efecto sino por la fecha de su muerte. Subjetivamente habrá cumplido todos y cada uno de los segundos que le correspondían. Y ninguno más. Habrá tenido la vivencia de veinte, cincuenta o cualesquiera los años que le tocaran en suerte aunque su muerte "histórica" sea muy posterior. No obstante, su gemelo (recordando la paradoja relativista) que no este embarcado en el viaje temporal, moriría mucho antes pues sigue siendo, según las premisas, referencial.
Dado este ejemplo, es fácil deducir que el ts empleado para los viajes al futuro son mucho menores que un medio del tiempo referencial. Esta claro que cuanto menor sea ts, cuanto más próximo a cero, más rápidamente se viajará al futuro. Es decir que el cronante permanecerá menos tiempo suyo, fisiológico, en la máquina temporal. Tardará, y por lo tanto envejecerá, menos en terminar el viaje y alcanzar el futuro al que se disponía a llegar.

lunes, 25 de agosto de 2008

TEMA I: FORMULA PRIMIGENIA.

La Teoría Espacio Temporal ( T. E. S. T ) se basa en la determinación de una onda que relaciona el espacio y el tiempo.
Esto no es nada extraordinario si tenemos en cuenta el evidente antecedente de la fórmula de la velocidad:

I v = ds/dt donde

v = velocidad
d = derivada o incremento, variación.
e = espacio.
t = tiempo.

Es decir, la velocidad se representa como la variación de espacio durante un cambio de tiempo. Mejor dicho, se define como la cantidad de desplazamiento ocurrida en un lapso dado de tiempo.
Para verlo claramente, si decimos que un coche corre a 100 Km. /h, queremos decir que cada hora (intervalo de tiempo) avanzará 100 Km. (intervalo de espacio).
Esta idea es, desde luego, fundamental pues no solo expresa el concepto de velocidad sino que también implica u obliga a describir cualquier tipo de movimiento en función de una variación temporal. Como decíamos en la introducción, sin tiempo no hay movimiento.
Esto es más importante de lo que parece ya que el movimiento lo es todo (remitámonos de nuevo a la introducción). Mi pluma sobre el papel, vuestra lectura del mismo, los impulsos eléctricos que recorren vuestras neuronas para entender lo escrito, todo es movimiento en el tiempo. Indisolublemente unidos.
Si pues, movimiento es todo, todo ha de estar implícitamente relacionado con el tiempo.
¿Pero que es el tiempo? - Tenemos una visión subjetiva de lo que representa. Es mas, hoy en día hemos perfeccionado esa perfección. Las llamadas leyes de la relatividad expresadas por Einstein nos dieron la intuición, sino la visión, de un universo donde ("donde" se refiere al lugar o espacio en que se localiza el tiempo) el tiempo se convierte en una variable del espacio.

De ahí deducimos dos conceptos:

1-El tiempo existe porque existe el espacio que es medible en el, y viceversa.

2-El tiempo es una variable. No vale lo mismo cerca de una estrella que en el espacio interestelar.

Es más, según Einstein depende de la velocidad del observador. A una velocidad próxima a la de la luz (c), el tiempo del viajante se acerca a cero con respecto al del universo que lo rodea. Téngase en cuenta que este efecto es real, que no aparente.
Estamos pues en que el tiempo no es ya aquella idea ancestral según la cual podía uno confiar plenamente en su reloj. Ahora sabemos que habrá que definir las condiciones en que se lee ese reloj. El tiempo no es una escala absoluta de segundos consecutivos. No es universalmente único.

I-b ts = (S/V) (1 + sen wt) ; donde

V = constante celeridad.
S = Espacio.
ts = tiempo subjetivo
t = tiempo referencial.

Sin mas dilación hemos expuesto aquí la formula primigenia, base y fundamento de la teoría temporal.

Antes de explicar más en detalle esta ecuación primordial, puntualizaremos algunos conceptos que la conforman.

Tiempo referencial:
Este es un dato peligroso de manejar. Hay que destacar el tremendo error en el que el determinismo puede inducir al ser humano. Y tanto mas cuando pensamos que es muy fácil para el hombre, dada su lógica, caer en él.
Esa propiedad del pensamiento es la que nos llevó a creer en realidades absolutas. En la posibilidad de determinar científicamente la esencia de todas las cosas y en un futuro pleno de logros totales de la mente.
Esto es absolutamente justificable. El hombre creyó durante muchos siglos que su poder deductivo le llevaría exponencialmente hasta la Verdad Total.
Un Descartes, por ejemplo, concluía en el pensamiento soberbio de la posibilidad del conocimiento total del universo a través de la mente. Recibir datos y ordenarlos (incluso recluido en su habitación sin mas compañía que la de sus libros y su mente) hasta obtener el fruto glorioso de esa Verdad.
El éter. Uno de esos frutos prohibidos. Se deslizó fácilmente en la mente de los científicos del siglo diecinueve rebosando al vigésimo. Se suponía una especie de gas, algo, que llenaría todo el universo, todas las cosas. Quizás no tuviera mas pero estaba ahí y se debía tener en cuenta. Era realmente el producto final del tipo de pensamiento al que aludimos antes. Una referencia espacio temporal para cualquier poblador del universo. De haber existido, no habría relatividad. Todo sería perfectamente medible frente a la referencia que el impondría. Se podría hablar de "aquel objeto situado en el Noroeste del punto x-y-z-t del éter". Y precisamente, esto es lo que niega la relatividad Einsteiniana. Un objeto situado en un punto y momento determinado para un observador no lo estará obligatoriamente par otro. Claro esta que las leyes de la relatividad surgieron precisamente de la demostración accidental de la no existencia de éter en el universo. El experimento aleatorio en dicho sentido fue el de Michelson y Morley. Ellos determinaron que la velocidad de la luz era constante independientemente de la dirección en que se tomaba. Si esto era así, es que no había ningún éter impidiendo o retrasando el movimiento de la luz en función de la dirección de giro de la tierra.
Aún hubo algún intento de justificación del "error experimental" alegando que la tierra arrastraba consigo el éter. Pero la conclusión lógica desemboco en la inexistencia del éter. Nació así la teoría de la relatividad, o primera puesta en duda de lo aparentemente obvio. En fin de cuentas y concluimos, ni el tiempo ni el espacio son absolutos.
Vemos a través de lo expuesto anteriormente el peligro de marcar absolutos universales. Por ello, hemos de cuidar palabras y símbolos a la hora de definir el tiempo referencial t1.