-El viaje por el tiempo es un hecho. A pesar de ello siempre existirán mentes irracionales dispuestas a negar la evidencia.
La humanidad siempre se caracterizó por su capacidad creativa. Esto es cierto. Sin embargo, no es menos cierto que este tan loable rasgo humano, como muchos otros, debe su existencia a su contraposición: la anticreación.
Un mínimo conocimiento de la historia del progreso nos lleva en efecto a la conclusión de que cada paso adelante conlleva siempre una inercia negativa aniquiladora de la razón.
Ejemplos patéticos de ello son la contestación a la teoría heliocéntrica, la insistencia prepotente en la existencia de dioses, los múltiples tabúes que conforman la sociedad, etc., etc....
Lo curioso de todo ello es que, poco a poco, todos los hechos contrastables, es decir, con posibilidad de ser analizados desde varios puntos de vista alcanzando unánimemente la misma conclusión, convergieron efectivamente en comunes puntos de vista de los doctos.
Estas conclusiones eran a menudo utilizadas por los legos (por ejemplo los para psicólogos) como base a sus pseudo razonamientos.
Utilizaban para ello precisamente los hechos incontrastables que representan la debilidad de la objetividad por no ser estos científicamente demostrables.
Su anti razonamiento consistía en efecto en la negativa de la ciencia a tener en cuenta estos hechos no contrastables; "la existencia de Dios".
Si la ciencia se negaba a discutirla, es que no era tan potente como parecía. Así pues, los legos se dedicaron a vivir de las migajas de la ciencia. Ellos si determinaban la existencia de algo tan visceral, tan vital como es Dios. Pero no la demostraban. Ellos si se atrevían a explicar la vida post mortem. Pero claro esta, sin el menor intento de demostración.
El parásito de la ciencia siempre fue la paraciencia.
La seriedad de razonamiento tuvo pues una debilidad frente a este antagonista. Consistía en la ignorancia absoluta de todo lo que no fuera objetivo. Delimitar y comprender lo objetivo fue su única meta. La agresión por contraposición no tuvo mella en ella. No importaba el deshonesto fruto obtenido a sus expensas. La ciencia no tenía tiempo ni ganas de apartarse de su camino refutando para razonamientos que, sin embargo, la enturbiaban.
Y curiosamente, esa fue su fuerza. La ignorancia de todo aquello que no tuviera visos de demostrabilidad, la para ciencia, a pesar del peligro correlativo de sutilizar su nombre, marcó la diferencia entre ella y su contra posición. Las leyes que marcaron su creación se antepusieron a la sordidez del pensamiento. Su ignorancia de la anti ciencia permitió a esta su supervivencia. Pero; ¿y que? Mucho mercantilismo se ha producido sobre la contra científica. ¿Porque no explica la ciencia el fondo de la religión? , Dios. ¿Por qué no asevera la existencia de civilizaciones extra terrestres? ¿Porque no evidencia el mas allá?
La respuesta es sencilla.
Porque no puede y lo sabe.
Pero, ¡que mayor decoro que el de aceptar sus limitaciones! Decir, "hasta aquí llego, y lo demás, creanlo ustedes.".
Lo único que nos dice la ciencia es que lo que explica es demostrable. Lo demás debe ser pasto de la creencia. Solo se trata de elección. O crees o sabes. La ciencia sabe (lo que sabe y respetando sus limitaciones, aceptándolas.) Y su antagonista cree (sin limitaciones).
En cuanto a la existencia Divina (que mayuscuyaremos con tal de no herir a algunos piadosos lectores), lo que dice la ciencia es lo siguiente: Por tanto en cuanto no se puede demostrar la inexistencia de un ser inexistente, no se demuestra su existencia. Pero desde nuestro punto de vista, aun menos posible será el demostrar la inexistencia de este Ser Inexistente si no existe. Y si existe, quizás demostremos algún día su existencia. Pero mientras tanto lo ignoramos como hecho no probado y no nos preocupa lo mas mínimo en el esquema que procuramos trazar del universo.
Vemos aquí el típico razonamiento científico en un ejemplo orientativo. Su contraposición sería: -Dios existe pues pensamos en Él. Por lo tanto y partiendo de esta base, existe.
Esperamos que la inconsistencia de este segundo argumento quede patente a la vista de todos.
Este tipo de incongruencia proviene generalmente de la falta de rigor del lenguaje humano.
Al transformar la simbología oral, o escrita, los conceptos físicos en ideas abstractas, es evidente que traiciona en mayor o menor medida el fondo de esa traducción. "Traddutore, traditore", es decir traductor, traidor. Esto es bien sabido por los trabajadores en ediciones magnéticas como vídeo o cinta. Por buena que sea la reproducción, una copia nunca es mejor que el original. Incluso con la moderna tecnología digital, puede conseguirse una copia de igual valor que el original... pero nunca mejor.
Y la reproducción simbiológica como es el idioma esta lejos de ser ejemplar en cuanto a calidad. De hecho existen múltiples idiomas y todos son susceptibles de expresar las mismas ideas. Si las ideas fueran totalmente objetivas, es evidente que todos los pueblos las expresarían de la misma forma. Con un único idioma. Y es que en efecto, un significado absoluto no puede (no debería) tener varias interpretaciones, ni siquiera semánticas.
Aceptaremos pues que el idioma no es más que un arreglo imperfecto destinado a aproximar una idea a un símbolo. Y esto con el fin de poderlo tratar mediante las drásticas limitaciones que le impone al hombre la constitución de su boca, sus cuerdas vocales, es decir, su órgano fonador y poco más.
Por todo ello, explicaremos a continuación los peligros que una herramienta imperfecta, aplicada directamente a la mente, pueden conllevar en cuanto a paradoja o equivocaciones.
PARADOJAS: (del latín: paradoxa, t. f, de xus. Figura de pensamiento que en emplear expresiones o frases envuelven contradicción). Paradoja, del griego; contra opinión, contra ciencia.
Mostrando entradas con la etiqueta Cronos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cronos. Mostrar todas las entradas
sábado, 2 de agosto de 2008
T. E. S. T. - Primer curso de la Teoría ESpacio Temporal.
El tiempo. 1, 2, 3,...
No es ni más ni menos que la consecución de los segundos, los minutos, las horas. Tardo en decirlo pero, ineludiblemente, él pasa y me permite expresarlo. Es siempre redundante. Si escribo estas líneas es a través de él. Si deseo definirlo también ha de ser por él. Y es que para explicarlo, he de llamar a la intuición de lo que es..., el paso de tu tiempo. Como explicarte sino que cada segundo recorrido es lo que tu sientes como un segundo de tu vida, y nada mas. Aquí esta todo. El tiempo subjetivo. Ante todo lo es y nos recuerda la influencia que parece tener el observador sobre aquello que observa. Después están las distintas relaciones entre él y su entorno objetivo. ¿Que es lo objetivo? Es el tiempo de referencia, quizás el tiempo absoluto. Este nos serviría para relacionar el tiempo subjetivo, aquel que marca nuestro paso por la vida con el de los demás. Y es que el tiempo no es el mismo para todos los seres. Sabemos ya de la relatividad temporal frente a las velocidades y las masas. Me refiero, claro esta, a las paradojas de viajantes introduciéndose en agujeros negros a velocidades próximas a la de la luz. Dos limites bien peculiares, y desde luego, ajenos a nuestro modo de pensar, pero absolutamente ciertos.
Así, según la teoría de la relatividad;
-El tiempo varía si voy muy rápido.
-El tiempo varía si me acerco a una gran masa.
Pero está el cronón. No es sino la representación de estos dos hechos en circunstancias anómalas. Es decir en ausencia de masa o de velocidad.
La existencia y descubrimiento del cronón nos permite esa anhelada variación temporal en ausencia de factores externos extremadamente difíciles de conseguir.
Y es que si es difícil viajar a velocidades cercanas a la de la luz, más aun lo es introducirse en el interior de un agujero negro.
Pero, conseguir un flujo de cronones con la avanzada tecnología de vuestro futuro, no es fácil, seguro, pero se logra. Soy el vivo ejemplo de dicha consecución, soy el primer viajante temporal, el primer cronauta.
No es ni más ni menos que la consecución de los segundos, los minutos, las horas. Tardo en decirlo pero, ineludiblemente, él pasa y me permite expresarlo. Es siempre redundante. Si escribo estas líneas es a través de él. Si deseo definirlo también ha de ser por él. Y es que para explicarlo, he de llamar a la intuición de lo que es..., el paso de tu tiempo. Como explicarte sino que cada segundo recorrido es lo que tu sientes como un segundo de tu vida, y nada mas. Aquí esta todo. El tiempo subjetivo. Ante todo lo es y nos recuerda la influencia que parece tener el observador sobre aquello que observa. Después están las distintas relaciones entre él y su entorno objetivo. ¿Que es lo objetivo? Es el tiempo de referencia, quizás el tiempo absoluto. Este nos serviría para relacionar el tiempo subjetivo, aquel que marca nuestro paso por la vida con el de los demás. Y es que el tiempo no es el mismo para todos los seres. Sabemos ya de la relatividad temporal frente a las velocidades y las masas. Me refiero, claro esta, a las paradojas de viajantes introduciéndose en agujeros negros a velocidades próximas a la de la luz. Dos limites bien peculiares, y desde luego, ajenos a nuestro modo de pensar, pero absolutamente ciertos.
Así, según la teoría de la relatividad;
-El tiempo varía si voy muy rápido.
-El tiempo varía si me acerco a una gran masa.
Pero está el cronón. No es sino la representación de estos dos hechos en circunstancias anómalas. Es decir en ausencia de masa o de velocidad.
La existencia y descubrimiento del cronón nos permite esa anhelada variación temporal en ausencia de factores externos extremadamente difíciles de conseguir.
Y es que si es difícil viajar a velocidades cercanas a la de la luz, más aun lo es introducirse en el interior de un agujero negro.
Pero, conseguir un flujo de cronones con la avanzada tecnología de vuestro futuro, no es fácil, seguro, pero se logra. Soy el vivo ejemplo de dicha consecución, soy el primer viajante temporal, el primer cronauta.
Etiquetas: anacronía
Cronos,
cronoviaje,
paradoja,
tiempo,
universo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
