He aquí otra pequeña y peligrosa paradoja oral:
Un señor cura gustaba de comprobar la fe de sus feligreses mediante el aparente atentado dogmático que expondré a continuación:
-Si Dios es Todopoderoso, puede crear cualquier cosa, ¿no?
-Claro (efectivamente).
-Así pues, hermano mío, también puede crear una piedra.
-Efectivamente (claro).
-Pero (¡Hay!), si en verdad es Todopoderoso, podra crear una piedra que no pueda levantar.
Y he aquí la trampa en que ha caído el desdichado feligrés que así me la relató.
Vemos con terror la trampa verbal que entraña esta paradoja.
Si Dios puede (o no) crear una piedra que no puede levantar, es que no es Todopoderoso. En este punto, al margen de creencias, se trata de un problema lingüístico delicado incluso científicamente. En efecto, si admitimos la definición de Todopoderosidad como " poder hacerlo todo “, ¿como es que no se puede hacer algo que no se puede hacer? Es decir, ¿como no se puede hacer una piedra que no se puede levantar?
Precisamente, estudiémoslo por partes.
Dios puede crear cualquier piedra.
¡Pero cuidado!
Dios no puede crear una piedra que no puede levantar.
¿Es esto una limitación a la Todopoderosidad de Dios? -¡No!, es la reafirmación de esta. Dios no puede hacer nada que no pueda hacer, por ello es Todopoderoso. Incido aquí en el hecho de que no se procura ninguna demostración mística acerca de la existencia de Dios, la cual consideramos prácticamente nula. Tan solo hemos utilizado la lógica aplicada a un concepto abstracto tal como la Todopoderosidad definida y tomada como axioma.
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martes, 5 de agosto de 2008
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